Recojo trocitos -muy pequeñitos- de corazones rotos, para que cuando los leas el tuyo empiece a bombear con más fuerza. Y si te animas, puedes contarme lo que te pase por la cabeza.
~

- ¿Entonces cuál es el problema?
- El problema es que toda mi vida no se reduce exclusivamente a que Ren me quiera.

Nana, capítulo 5.